Michael Lee está a punto de ganar un juego de ajedrez de cinco horas, reafirmando su reputación como uno de los mejores jugadores de ajedrez de Washington, Estados Unidos. Lee toma una de las piezas, la mueve y mira a su oponente, quien anticipa el resultado. “Calcula bien, es paciente y tiene mucha experiencia,” comenta Joshua Sinanan, el competidor que acaba de perder la partida.
Lo curioso de esta historia es que Michael Lee tiene tan solo 14 años. Con tan corta edad ya ha participado en innumerables torneos, como el organizado por la Federación de Ajedrez de Washington en el que los jugadores compiten por puntos, prestigio y un premio de USD3.000.
Aunque no siempre gana, el joven Michael dice que si bien las derrotas lo molestan, no permite que lo desanimen. “Cuando no lo hago bien, lo repaso varias veces en mi mente, pero trato de superarlo,” dice el precoz maestro nacional. “ A veces simplemente cometo errores, y los errores suceden. No dejo que eso afecte el próximo juego.”
Además de ser un excelente jugador de ajedrez, Michael Lee es un dotado estudiante de matemáticas y un talentoso pianista. Sin embargo, en ciertos aspectos, no deja de ser un chico normal. “Le gusta relajarse jugando videojuegos,” dice su padre, Hock Lee. “Tiene muchos intereses y disfruta de todos ellos, es increíble que pueda hacer todo tan estupendamente bien.”


