Si bien el ajedrez es uno de los juegos de habilidad más complejos, hay algunas reglas simples que se pueden seguir para disfrutar del juego, aún sin ser un experto.
1- Saber cómo mover las piezas y conocer las reglas. Lo principal para comenzar a jugar ajedrez es saber las reglas básicas. Si hemos olvidado cómo se mueve el caballo o la torre, lo mejor es volver a lo básico y repasar antes de empezar con una partida.
2- Conocer el valor de las piezas. No se puede jugar ajedrez si no se sabe cuánto vale cada pieza. Una vez que lo sepamos, sabremos cuándo cambiar piezas y cuando retirarnos. A excepción del Rey, cuya vida no tiene precio, las demás piezas tienen un valor en puntos. Aunque estos valores pueden cambiar en circunstancias específicas, los mismos suelen ser bastante exactos. La base para el valor de las demás piezas es el peón, que vale un punto.
3- Jugar para controlar el centro. Esta regla es muy importante. Por centro se entiende los cuadrados centrales en el tablero de ajedrez. Casi todo lo que sucede en el tablero implica pasar por alguno de estos cuatro cuadrados y el jugador que tenga el control absoluto de los mismos, tendrá una gran ventaja. Se puede ocupar esta zona con peones o atacarla con otras piezas, no importante en tanto se tenga algo de control en ese sector del tablero.
4. Mover nuestras piezas. No podemos ganar un juego de ajedrez sin sacar nuestras piezas. Es importante movilizar las piezas con rapidez, en especial los alfiles y caballos ya que pueden maniobrar en diferentes posiciones.
5- Proteger al Rey. Esta regla parece obvia, pero es sumamente importante. Debido a que todo sucede en el centro del tablero de ajedrez, un Rey en el centro no sobrevivirá por mucho tiempo. Lo que debemos hacer es dejarlo en un rincón y dejar que la Reina libre la batalla.
6- Tomar piezas. En cada movimiento, debemos comprobar si es posible capturar alguna de las piezas del oponente. Si podemos, debemos considerar los valores de las piezas y escoger un rumbo a seguir.
7- Cuidarse de los ataques dobles. Debido a que cada jugador puede mover solamente una pieza a la vez, encontrarse con dos amenazas simultáneas es difícil. Por esta razón, provocar dos amenazas al mismo tiempo, también conocido como ataque doble, constituye la idea táctica más básica.
8- Cuidarse de los jaques. Antes de mover, debemos asegurarnos de que nuestro oponente no tenga potenciales jaques a su favor. Si encontramos un posible jaque, debemos asegurarnos de que el mismo no lleve a un ataque doble o a otro tipo de situaciones riesgosas para nuestro juego de ajedrez.

